Sin embargo, el método de instalación de los sensores de par determina directamente el rendimiento, la fiabilidad y el costo de la articulación. Hoy en día, dos enfoques técnicos principales dominan el mercado: sensores de par integrados (embebidos) y externos (adicionales).
Esta distinción va más allá de simplemente "integrado" versus "adjunto". La diferencia fundamental radica en si la estructura de detección de par es una parte intrínseca de la cadena de transmisión mecánica y está integrada dentro de la propia articulación.



















